|
Corinto es la puerta de
entrada al Peloponeso si se accede desde la Grecia continental. Es
una buena forma de entrar en la península, ya que de esta forma
tendrá la oportunidad de colocarse sobre el istmo y contemplar la
magnífica obra de ingeniería que supone el canal. Hoy día, sus 23
metros de anchura resultan insuficientes para los grandes barcos,
pero aún podemos ver embarcaciones de menor tamaño deslizándose
entre sus muros de 8 metros de altura. |