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Al principio de los anales de Grecia se colocan los tiempos
heroicos, señalados por la expedición de los Argonautas, la guerra
de Troya, etc. hay después un período de transición y al fin de
éste se encuentran los dorios en el Peloponeso, los eolios en la
Grecia centra, y los jonios en el Atica. Poco a poco
constituyéronse las poblaciones griegas en ciudades militares o
comerciales. Con las guerras de Mesenia (743-724 a, de C.),
Esparta, tipo de la ciudad militar, consiguió establecer su
hegemonía sobre todo el Peloponeso, mientras que las ciudades
marítimas buscaban expansión por las costas de Mediterráneo, y
fundaban florecientes colonias no sólo en el Asia Menor, sino en
Africa, en España y sobre todo en Italia. Antenas, entre tanto, se
distinguía por sus sabias leyes, por su poder marítimo y comercial
y por su cultura literaria. A fines del siglo XI a. de C., Atenas
y Esparta, los dos principales Estados de Grecia, se consideraban
como rivales. Las guerras médicas los unieron contra los persas,
que, habiendo sometido a los griegos de Asia, amenazaron a los de
Europa. Lograron los griegos salvar la independencia helénica y la
civilización de Europa. Lograron los griegos salvar la
independencia de Europa; pero como sus victorias contribuyeron al
engrandecimiento de Atenas, que ya con Arístides y Cimón se había
convertido en el centro de un imperio colonial extendido por todo
el mar Egeo y la Propóntide y luego con Pericles alcanzó su siglo
de oro llegando a ser el centro de toda la civilización helénica,
Esparta se mostró celosa de su rival, y, con una federación de
ciudades numéricamente muy superior a la ateniense, dio comienzo a
la guerra del Peloponeso (431-404 a. de C.), que tuvo por
resultado la ruina de Atenas. Esparta recobró su hegemonía pero el
abuso que de ella hizo, desarrolló el patriotismo de algunas
ciudades griegas, y en el siglo siguiente le disputó Tebas la
supremacía. Debilitados los griegos por estas luchas no pudieron
evitar que el vecino reino de Macedonia fuera adquiriendo
importancia y al fin Filipo II acabó por imponer en Grecia la
unidad macedónica (338 a. de C.). En vano intentaron los griegos
recobrar su independencia a la muerte de Filipo, en 336, su hijo
Alejandro Magno siguió dominándolos. Al morir en 323 el gran
conquistador, que había derribado el imperio de los persas,
enemigos comunes de los griegos, éstos se sublevaron de nuevo; y
mientras los macedonios se aliaban con Aníbal contra Roma, los
etolios llamaron en su auxilio a los romanos. Roma sometió a
Macedonia, liberó a los griegos de la tiranía ilírica y después de
disolver la Liga Aquea en 146 a. de C., puso a Grecia en condición
de provincia romana con el nombre de Acaya. En los siglo III y IV
de nuestra era, la Acaya fue invadida por los godos de Alarico, y
en el siglo V de vándalos causaron mucho daño en el litoral.
Llegaron después los búlgaros y eslavos, y así la raza griega se
mezclo con la eslava. Desde la división del Imperio romano en 395,
la Acaya formó parte del Imperio de Oriente y siguió la suerte de
éste hasta 1203; después formó el ducado de Atenas, que perteneció
sucesivamente a varias familias, hasta que, con la caída de
Constantinopla en 1453, pasó a poder de los turcos. Desde esta
fecha hasta 1821, Grecia no tiene historia propia; en la segunda
mitad del siglo XVII, los venecianos, después de derrotar a los
turcos (1666-1669), invadieron el Peloponeso y se apoderaron de
Atenas pero doce después abandonaron esta ciudad, y en 1718 toda
Grecia quedaba de nuevo sujeta al dominio musulmán. Entre las
naciones que, animadas por Rusia, aspiraban a la independencia, se
encontraba en 1821 Grecia. Se sublevaron la Morea, Atenas
Misolongui y las islas, y la insurrección se hizo general;
Francia, Inglaterra y Rusia se aliaron contra Turquía, la
vencieron y la obligaron, por el tratado de Andrinópolis (1820), a
reconocer la independencia de Grecia que fue erigida en reino,
cuyo trono ocupó en 1833, Otón I, hijo del rey Luis I de Baviera.
En 1844 Otón tuvo que aprobar la Constitución, y en 1862 hubo de
abdicar y regresara Baviera. Subió al trono entonces, con anuencia
de las tres potencias protectoras el príncipe Jorge de Dinamarca,
con el nombre de Jorge I, el cual unió las islas Jónicas a Grecia,
en 1897, Turquía, por la cuestión de Candía, declaró la guerra
balcánica de 1913-1913, en que aliados contra Turquía, los reinos
de Bulgaria, Rumania Servia, Grecia y Montenegro, la obligaron a
ceder gran parte del territorio que aún venía ocupando en Europa,
y unidos luego contra Bulgaria sus cuatro aliados, la forzaron a
hacer de estos territorios un reparto equitativo; con lo cual
Grecia aumentó su extensión en más de una cuarta parte. Al
estallar la Primera Guerra Mundial, Grecia declaró su propósito de
permanecer neutral; pero fue obligada por las potencias aliadas a
combatir a su lado. Terminó la guerra a fines de 1918, con
resultado provechoso para Grecia. En diciembre de 1923 fue
depuesto el rey Jorge II y establecida la República en abril de
1934. Duró esta hasta 1935, en que el Parlamento acordó volver al
régimen monárquico. Se celebró un plebiscito, a consecuencia del
cual Jorge II volvió a posesionarse de su trono el 8 de noviembre
de aquel mismo año. Durante la Segunda Guerra Mundial, las tropas
germano-italianas ocuparon el territorio de Grecia, y el rey se
vio obligado a expatriarse de nuevo. Evacuado el país en 1944 por
las fuerzas invasoras, fue admitido el arzobispo Damaskinos como
regente, continúando Jorge II en el destierro. En septiembre de
1946 se celebró un plebiscito que dio el triunfo a la monarquía, y
en su consecuencia, el rey Jorge I volvió a ocupar por tercera vez
su trono, del que sólo disfrutó ya unos meses, pues murió en abril
de 1947, dejando por sucesor a su hermano Pablo, que
inmediatamente fue nombrado rey con el nombre de Pablo I. A la
muerte de éste, en marzo de 1964, subió al trono de su hijo
Constantino II. Siguió una época de gran turbulencia política. En
diciembre de 1967 el rey abandonó el país, a consecuencia de lo
cual el Comité revolucionario griego nombró un regente que se hizo
cargo del gobierno. El 1 de junio de 1973, se proclamó la
República. |