Anafiotika en el Barrio de Plaka

Anafiótika es un pintoresco rincón enclavado dentro del barrio de Plaka.

Parecería un pedazo de pueblecito típico de alguna isla del Egeo que hubiera sido rescatado y colocado dentro de la gran ciudad de Atenas.

Las calles estrechas de suelos empedrados y las casas blancas, cuyas fachadas se ven adornadas por floridas macetas llenas de plantas, recuerdan a la arquitectura encalada de las Cícladas o las islas que componen el Dodecaneso.

Si uno levanta la vista, las imágenes de terracota que adornan los tejados se recortan contra la imponente estructura de la Acrópolis de Atenas, unos metros más arriba.

anafiotika atenas 00 - Barrio Anafiotika
Barrio de Anafiotika en Atenas

Guía de Anafiotika

Barrio de Anafiotika en Atenas
Barrio de Anafiotika en Atenas
Barrio de Anafiotika en Atenas
Barrio de Anafiotika en Atenas

Anafiotika es un encantador barrio ubicado en el corazón de Atenas, al pie de la Acrópolis. Este pintoresco vecindario se caracteriza por sus casas blancas y callejones estrechos, que evocan la arquitectura de las islas Cícladas.

Fue fundado en el siglo XIX por inmigrantes de la isla de Anafi, que llegaron a Atenas para trabajar en la construcción de edificios.

El andar pausado de los perros vagabundos y los gatos callejeros contribuyen a la atmósfera tranquila, casi perezosa, de este antiguo pedacito de Atenas que parece no querer cambiar, manteniéndose inalterado a pesar del devenir del tiempo.

El lugar estuvo habitado en un principio por emigrantes del Peloponeso, si bien fueron los colonos de Anafi, precisamente, una de las islas Cícladas, quienes acabaron por dar nombre al barrio. Los trabajadores que procedían de la isla, especialmente artesanos, desarrollaron un importante papel en el resurgir ateniense tras la Independencia.

Flirteando con la ley otomana que impedía tirar abajo las casas de nueva construcción, completaban las obras durante la noche, haciendo caso omiso del decreto que establecía que el lugar debía ser considerado como área arqueológica.

El pequeño barrio de Anafiótika está delimitado por las iglesias de Áyios Giorgios Vrahos, al este, y Áyios Simeon, al oeste, y se encuentra próximo a la estación de metro de Akrópoli.

Anafiotika es un barrio reconocido por su tranquilad y singular arquitectura, las casas son pequeñas y pintorescas, muchas de ellas floridas y ajardinadas. Sus calles empedradas y escaleras de piedra le dan un aire típico que se asemeja a un pueblo de las islas Cícladas.

Las calles del barrio son estrechas y laberínticas, merece la pena perderse entre sus calles y descubrir sus rincones con encanto, totalmente distintos del resto de calles de la gran ciudad.

Desde Anafiotika se pueden disfrutar de impresionantes vistas de la Acrópolis y del resto de Atenas, lo que lo convierte en un lugar popular para los fotógrafos y amantes de la naturaleza.

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Alexis Papageorgiou

Experto en Grecia | Grecotour

Experto en Grecia, su turismo, servicios turísticos y especialista en viajes a Grecia. Propietario y fundador de grecotour.com en 1.998. Padre griego y madre española. Pasión y amor a Grecia que se transmite en los viajes a Grecia que ofrecemos. Amplios conocimientos de su historia, arqueología, mitología y lugares emblemáticos.

Preguntas frecuentes

Ambos barrios se entremezclan. Ambos peatonales y bajo la Acrópolis. Plaka es más amplio, turístico y con un ambiente vibrante y Anafiotika es como aterrizar en una isla griega pintoresca y tranquila.
Un barrio imprescindible en tu visita a la ciudad de Atenas. Con encanto y pintoresco es una experiencia que debes disfrutar bajo la Acrópolis. Callejuelas estrechas y casas como si de una isla griega remota se tratase.

Información adicional

Te cuento, Anafiotika es de esos lugares que te hacen olvidarte de que estás en el corazón de Atenas. Caminas por sus callejuelas empedradas, entre casas blancas con macetas que parecen sacadas de una postal de las Cícladas, y de repente sientes que te transportas a una isla. Lo más bonito es que no hay prisa aquí: los gatos y los perros callejeros pasean como si fueran los dueños del lugar y tú te contagias de esa calma. Yo siempre recomiendo subir despacio, mirar cada rincón y dejar que tus ojos se llenen de detalles, como puertas pintadas, ventanas con rejas antiguas y escaleras que suben y bajan sin lógica aparente.

Y lo mejor: desde cualquier esquina tienes la Acrópolis vigilando todo desde lo alto. No hace falta ser fotógrafo profesional para capturar un buen recuerdo; cualquier ángulo es mágico. Además, perderse entre sus callejones te permite descubrir rincones escondidos, pequeños patios, balcones con flores… sitios donde incluso puedes sentarte un momento y tomar un café sintiéndote parte de la historia de Atenas. Es uno de esos lugares que se quedan en la memoria, porque mezclan la tranquilidad de un pueblito con la grandeza de la ciudad.