 |
 |
 |
|
|
 |
|
Y es que Salónica es una ciudad que se descubre pateando sus
calles, adentrándonos en sus recovecos y revueltas. De esta manera
seguimos nuestro recorrido por el trazado urbano de la capital del
norte de Grecia, por entre las calles de esta ciudad macedonia. La
Avenida Egnatías, una de las principales de la ciudad, así llamada
en honor a la famosa Vía Egnatía romana que en su tramo por los
Balcanes pasaba por Tesalónica. Tsimiski, la calle de las compras
por antonomasia. La curiosa calle de Ouzoú Melathron, cuyas animadas
tabernas con música en vivo alegran las noches tesalonicenses. Los
campus de las universidades de Tesalónica y Macedonia, cuyos
jardines rara vez se encuentran solitarios. Campus en los que la luz
del día se refleja constantemente en los teléfonos móviles y las
gafas de sol de los estudiantes. |
 |
|
|
 |
|
La calle Nikis, enfrente del mar, cuyos numerosos cafés rebosan vida
desde la mañana hasta la noche. Este paseo marítimo termina en la
Torre Blanca (Lefkós Pirgos), monumento emblema de Salónica. Se
trata de una construcción bizantina del siglo XV que fue levantada
con fines defensivos. Hoy día alberga un museo que contiene
numerosas piezas de valor, entre mosaicos, esculturas, frescos,
monedas y otros.
Existen otros museos de interés en la ciudad, como son el de la
Cultura Bizantina, el Museo Arqueológico, el Museo de Arte
Contemporáneo, el Museo del Deporte, y otros, además de varios
festivales y ferias de interés internacional, como por ejemplo el
Festival de Cine de Tesalónica, que tiene lugar entres los meses de
noviembre y diciembre de cada año. |
 |
|
|
 |
|
A escasos metros de la Torre Blanca hay una estatua ecuestre de
Alejandro Magno y otra de Filipo II, de pie y más sencilla que la de
su hijo, con su característico ojo tuerto esculpido en la cara.
Prosiguiendo por la zona marítima llegamos a Kalamariá, uno de los
barrios más típicos de la ciudad, donde tendrá la oportunidad de
disfrutar de alguna de las múltiples variedades de cafés y batidos
que se ofrecen en los numeroso locales situados enfrente del mar.
|
 |
|
|
 |
|
Para llegar a las murallas de la parte alta de la ciudad puede
ascender alternando las callejuelas que parten de la avenida de
Agios Dimitrios. En esta zona muchas de las casas están pintadas de
colores llamativos. El rojo, el morado y el azul de los balcones y
paredes nos ofrecen otro cuco rincón de Salónica. Próximo al puerto
existe otra zona parecida a ésta, llena de bares y tabernas, muy
animados especialmente durante el fin de semana, con la presencia de
los estudiantes. Desde las murallas, la vista panorámica que se
tiene de la ciudad es, simplemente, magnífica. Salónica se extiende
a derecha e izquierda. Se remueve inquieta, agitada por el bullicio
de sus calles, de sus casas, de sus gentes. Un abanico de vida
mecido por las aguas del Golfo de Tesalónica. |
 |
|
|
 |
|
|
 |
|
|
|
 |